"Un hombre que limita sus intereses limita su vida" (Vincent Price)

martes, 15 de agosto de 2017

Yo he venido aquí a hablar de mi libro

Cuentos sombríos es un proyecto personal en el que llevo trabajando cierto tiempo y un sueño que he ansiado durante muchos años: se trata –o tratará, si todo va bien– de un libro autopublicado con una colección de diez cuentos propios. Va a ser una edición muy humilde, rondando el centenar de ejemplares, pensada principalmente para mis amistades. No tiene ánimo de lucro y su precio, que será lo más bajo posible, se plantea simplemente para cubrir los gastos de impresión.

En cuanto a la pregunta del millón: de qué tratan estas narraciones, resumiré diciendo que son relatos en una línea muy decimonónica, muy influidos por la novela gótica y romántica, y también victoriana, en la que prima el elemento fantástico y sobrenatural, a veces macabro, pero a menudo aderezados con una pátina de ironía y hasta de humor negro. Autores que me han fascinado durante mi vida como Gustavo Adolfo Bécquer, Guy de Maupassant, Théophile Gautier, Oscar Wilde, Sheridan Le Fanu y tantos otros clásicos tienen una importante influencia y presencia en esta selección. Si compartís mi pasión por este tipo de lecturas, quizá Cuentos sombríos os pueda gustar.

En breve espero crear una página dedicada en exclusiva al libro y dando más detalles sobre él (incluyendo algunos fragmentos de cuentos). Mientras tanto, os adelanto el boceto de la portada.

martes, 1 de agosto de 2017

El cine de julio

Tras un mes de junio y una primera mitad de julio con poco cine, la cosa se empieza a animar a finales del último mes citado, y se rompe por fin una larga racha de películas mediocres con dos títulos más que interesantes que para mí demuestran una vez más que lo comercial no está necesariamente reñido con la calidad. Estos dos títulos son La guerra del planeta de los simios, de Matt Reeves, que reseñé el mes pasado, y Dunkerque, un drama bélico distinto que reafirma a Christopher Nolan como un director interesante y con personalidad dentro del panorama hollywoodiense, por contradictorio que esto pueda parecer. Es una cinta sin los desmesurados héroes con los que nos desbordan Spielberg o Eastwood, mucho más realista por ello, y que no se centran en los conflictos militares, sino en los avatares sufridos por toda una serie de personajes atrapados de una manera u otra en situaciones tensas y angustiosas, y a la que ayuda sobremanera la banda sonora del siempre eficaz Hans Zimmer y un amplio elenco de competentes actores que se reparten muy homogéneamente el protagonismo.

El mes termina con Spider-Man: Homecoming, que por desgracia no logra mantener el nivel de las otras dos películas vistas en pantalla grande en las semanas precedentes. Anda uno tan saturado de películas de superhéroes –y justamente más del hombre araña, cuyas aventuras se reinician por tercera vez– que ya es difícil que alguna de este subgénero le sorprenda mínimamente, con lo que este trabajo de John Watts se queda en entretenido y poco más.

Mencionar por último, como caso pseudo-cinematográfico, que acudí a ver La ciudad de las estrellas al Casal Jove de mi localidad, un recinto del Área de Juventud del Ayuntamiento que en verano ofrece algunas películas al aire libre y de manera gratuita. La proyección fue tan penosa en cuanto a calidad (un formato de pantalla cuadrado totalmente deforme, muy lejos del original) y circunstancias (luces, ladridos, niños, los encargados recorriendo los pasillos tras la pantalla), que no me atrevo a llamar a este mi tercer visionado de la cinta de Damien Chazelle “cine”…

viernes, 28 de julio de 2017

Cine "a la fresca"

Un año más, la Asociación Cultural Nautilus de Puerto de Sagunto, Valencia, aprovecha las fiestas veraniegas de la ciudad para contribuir a estas con su siempre interesante oferta de cine clásico al aire libre, ni más ni menos que en un marco tan entrañable de la localidad como son los Jardines del Casino Recreativo y Cultural, más conocidos aquí simplemente como “la Gerencia” o “el Casino Viejo”. Las películas programadas del 1 al 4 de agosto son, en este orden, Cuenta conmigo, Psicosis, El hombre que pudo reinar y Primera plana. Las sesiones comienzan a las 22.30 horas y son, por supuesto, gratuitas. 


jueves, 20 de julio de 2017

La guerra del planeta de los simios

Digno final de una trilogía que me ha gustado bastante y que considero por encima de la mayoría de blockbusters de los últimos años. Emocionante, bien narrada, con sus acertados y deseables momentos para el drama y los personajes (que, curiosamente, predominan sobre las escenas de acción), con el mensaje pacifista y ecologista más o menos inherente a la saga desde sus inicios y con guiños a infinidad de géneros (el viaje del principio parece un western, el campo de concentración remite a la II Guerra Mundial) y películas (La guerra de las galaxias o Apocalypse Now), así como una bien hilvanada conexión con la cinta original de Don Taylor (las aspas en las que crucifican a los prisioneros, los nombre de Nova y Cornelio, la explicación de por qué la raza humana ha perdido la inteligencia…) Y, por supuesto, no puede dejar de mencionarse la excelencia de los efectos infográficos a la hora de dotar de tan gran realismo a los simiescos protagonistas –aunque eso no tendría importancia sin un buen argumento– y la sufrida labor de los actores que trabajan con captura de movimiento, encabezados por el ya clásico Andy Serkis. ¡Qué lejos quedan aquellos disfraces y prótesis que tanto hicieron sufrir al bueno de Roddy McDowall!

Después de desatinos como Alien: Covenant o nimiedades como La momia, es agradable ver que el género fantástico sigue teniendo esperanza de la mano de directores interesantes como Matt Reeves, quien sabe sostener una narración que en muchas secuencias carece prácticamente de diálogos (en ese sentido me recuerda al cine del admirable Jean-Jacques Annaud, quien a menudo ha trabajado con animales) y al que a partir de ahora prestaré más atención. Y no olvidemos mencionar la magnífica banda sonora de Michael Giacchino, al que descubrí con Rogue One y quien también ha captado mi interés desde entonces.

lunes, 17 de julio de 2017

Bajas estivales

El pesar con el que cargamos todos los amantes del cine clásico es que estamos viviendo sus últimos estertores: ya casi todos sus artífices han desparecido o bien están llamados a hacerlo en pocos años. Las bajas de actores, actrices, directores y otros técnicos y artistas de la época dorada del Cine se suceden mes tras mes, y este caluroso julio no iba a ser una excepción: la italiana Elsa Martinelli nos dejaba el pasado día 8. Es una de esas intérpretes que me ha calado más por una sola película (concretamente, ¡Hatari!), que por una filmografía (de hecho, sólo recuerdo haber visto unas pocas cintas más de ella como El luchador indio o Sangre y rosas). Elsa nos dejó a los 82 años, prácticamente retirada del cine desde el pasado siglo.

Al actor estadounidense Martin Landau lo conocí de niño gracias a la serie Espacio 1999, aunque cobré más interés por  su labor siendo algo más mayor, y de la cual creo que me quedaría con Con la muerte en los talones y, por supuesto, Ed Wood. Qué curioso que precisamente ayer, cuando aún desconocía la noticia de su muerte, estuviera pensando que aún quedaban dos actores vivos de la primera película citada. Martin falleció el pasado sábado con cerca de dos centenares de trabajos para cine y televisión, acababa de cumplir 89 años y estuvo activo hasta el último momento (de hecho, aún tiene varios títulos por estrenar)

También nos ha dejado el director George A. Romero, que debo admitir nunca fue santo de mi devoción, pero cuyo estatus de leyenda del cine de terror no se puede negar y reafirman millones de seguidores en todo el mundo. El realizador neoyorkino contaba 77 años.

Continuará… (por desgracia)

viernes, 30 de junio de 2017

El cine de junio

Llega el verano y, con él, los blockbusters típicos de esta calurosa época del año, casi invariablemente orientados hacia un público juvenil y muchos de ellos enclavados dentro del género fantástico, lo que ya de por sí es una importante tentación para un servidor, que siempre se ha declarado fan de esta variante del 7ª Arte. La Momia de Alex Kurtzman presenta el nuevo “universo oscuro” con el que la Universal planea resucitar a todos sus monstruos clásicos de siempre con una nueva saga de largometrajes y, aunque tiene elementos atractivos e interesantes (principalmente aquellos más típicos del terror gótico), al fin y al cabo es un producto pensado para lucimiento de Tom Cruise, un actor que para mí no tiene ni seriedad ni prestigio y que repite un mismo personaje aburrido y predecible de una película a otra. Es por eso que, de antemano, sé que la cinta no me va a calar demasiado, como efectivamente ocurre.

Con Wonder Woman de Patty Jenkins paso un rato bastante entretenido a pesar de que nunca me ha convencido la elección de Gal Gadot como encarnación fílmica de la legendaria heroína. A favor de la película, su ambientación en la I Guerra Mundial y el estupendo reparto secundario femenino con actrices de la talla de Robin Wright, Connie Nielsen o Elena Anaya, paradójicamente acompañando a una protagonista con bastantes menos tablas que ellas y muy posiblemente con mucho menos talento. En contra, una batalla final que tiene poco de climática y emocionante. Extraño también el doblaje de Gadot y Nielsen, y eso que yo no suelo ser muy pejiguero con este tema.

Junio termina siendo, de momento, el mes del año en que menos veces he ido al cine: tan sólo un par de películas, cuando lo normal son 4 y hasta 5. La cartelera me ha resultado poco llamativa o, simplemente, aquellas otras películas que me llamaban no han estado a mi alcance.

miércoles, 31 de mayo de 2017

El cine de 2017: mayo

Cierta diversidad genérica pero también una mediocridad más o menos homogénea sería lo que resume mis cinco visitas al cine durante este quinto mes de 2017. Uno de los grandes tropezones del año es Z, la ciudad perdida de James Gray que, lejos de entretenerme, como inicialmente esperaba, sólo consigue aburrirme durante casi todo su metraje. No sé si el hecho de que me torciera el tobillo poco antes de llegar al cine o el de que irrumpiera un grillo en la sala a mitad de la proyección influyeron, pero esta es una de esas pocas películas de las que uno se arrepiente de haber pagado el dinero de la entrada.

La cosa mejora un poco con Un golpe con estilo (Zach Braff), como comenté en la breve reseña que hice, una nimiedad fílmica pero aun así entrañable por el maravilloso y veteranísimo elenco que la puebla. Llega después Alien: Covenant, y Ridley Scott vuelve a demostrar que es un director caduco que lleva años viviendo de un par de éxitos y que debería haberse retirado hace ya mucho (¡y dejar de sacar nuevas ediciones de sus clásicos!). Aunque con impecables efectos especiales y una actuación más que respetable de Michael Fassbender, la historia y los demás personajes son peor que endebles y dejan bastante que desear. Más de lo mismo.

La española Plan de fuga de Iñaki Dorronsoro es quizá lo mejor del mes, y eso sin llegar a parecerme, ni mucho menos, nade excepcional. Pero, ya se sabe: en el país de los tuertos…

Mayo finaliza con Piratas del Caribe: La venganza de Salazar, demostrando con ella el tándem de directores Joachim Rønning y Espen Sandberg que esta larga saga de aventuras quizá debió haber terminado hace años. A pesar de su interesante reparto, esta quinta entrega antepone, cómo no, las escenas de acción y la sobredosis de F/X a las interpretaciones, y precisamente en los momentos que se suponen más “espectaculares” llega a veces a hacérseme tediosa. De nuevo deberé asumir que está dirigida a un público más joven que yo que seguramente pueda disfrutar más todas esas cosas.