"Un hombre que limita sus intereses limita su vida" (Vincent Price)

sábado, 18 de noviembre de 2017

Reedición doméstica de "El profesional"

Reedición de Divisa
Pequeña decepción con la reedición en DVD/Blu-Ray de El profesional (Léon), de Luc Besson por parte de Divisa: al contrario de lo que habían informado erróneamente algunas webs, no se trata de la versión original para cines de 109 minutos, sino de la versión extendida comercializada posteriormente de 133 minutos. Ya había visto este montaje y creo que no añade interés a la película; muy al contrario, le quita totalmente cualquier misterio o ambigüedad que pudiera haber en la relación entre los dos personajes principales, Mathilda y Léon, con lo que para mí pierde bastante gracia. Casi siempre prefiero todo aquello que se sugiere y deja escoger al espectador antes que lo que se expone de manera claramente explícita, y no soy tampoco muy amigo de todas estas versiones extendidas y nuevos “montajes del director” que no buscan sino revender un producto limpiándole un poco la cara y actualizándolo para nuevas generaciones. Visto lo visto, y puesto que ya había encargado la película creyendo que sería la original, he preferido finalmente cambiarla por la edición de la FNAC, que por el mismo precio te da el DVD y el Blu-Ray. En realidad ya tenía la versión estrenada en cines en un DVD editado en 2003 por Buena Vista Home Entertainment que compré de segunda mano, pero me hubiera gustado tenerla también en Blu-Ray. No soy muy dado a este último formato doméstico, pero hago excepciones con algunas películas.

Las dos versiones que poseo: DVD de Buena Vista y DVD+Blu-Ray de FNAC/Divisa

El profesional se ha convertido con el tiempo en un largometraje muy especial para mí. Ya me gustó bastante cuando lo vi de estreno en 1995 en el desaparecido Cine Marvi de mi ciudad. La principal razón de verlo entonces era la presencia de un actor que me fascinaba por aquella época (y sigue haciéndolo en ocasiones): Gary Oldman. Pero la cinta de Luc Besson me reservaba una agradable sorpresa: como tantos otros, salí del cine prendado del personaje de aquella chiquilla descarada que fumaba y quería ser asesina a sueldo; Natalie Portman me había atrapado de por vida. Seguí sus trabajos –al principio pausados y discretos– año tras año, primero con simple curiosidad, después ya con creciente interés, hasta que acabé totalmente embelesado por la actriz, mi favorita en el panorama cinematográfico actual hoy en día y desde hace mucho tiempo. Por eso, volver a ver su bautismo de fuego profesional a posteriori se convierte en una experiencia todavía más entrañable.

Durante algún tiempo se especuló con una continuación de la cinta con Mathilda ya adulta; algunas fuentes confirmaban que la propia Natalie estaba interesada en interpretarla, mientras que en otras entrevistas la actriz aseguraba que le encantaría volver a trabajar con el director francés, pero que no quería protagonizar dicha secuela. En cualquier caso, el proyecto de una continuación de El profesional, parece ser que por problemas de derechos, acabó reconvertido en Colombiana (Olivier Megaton, 2011), en donde Zoe Saldana interpreta un personaje que claramente es una Mathilda poco disimulada. Lástima que no pudiera ser como Besson lo había concebido inicialmente, con la actriz del film original

La filmografía posterior de este director no ha logrado captar mi interés; muy al contrario, me parece en general bastante mediocre, pero esta obra suya de hace ya veintisiete años siempre tendrá un lugar de honor en mi filmoteca. ¿Cómo olvidar que me descubrió a un tesoro de mujer?

La reciente reedición estadounidense de la película, con extras, versiones original y extendida y libreto. ¿Por qué no nos llegan estas cosas aquí?

martes, 14 de noviembre de 2017

¡Portada definitiva de "Cuentos sombríos"!

Con gran entusiasmo os presento la cubierta definitiva de mi libro, Cuentos sombríos, que debería estar listo en cosa de un par de semanas. Me quedan aún disponibles 9 de los 75 ejemplares de esta humilde tirada. Si queréis saber más sobre este proyecto, podéis hacerlo en el enlace: http://cuentossombrioslibro.blogspot.com.es/



jueves, 9 de noviembre de 2017

Roy Orbison: Alma de Rock & Roll

Hace algo menos de dos años aparecía el que, o mucho me equivoco, o fue el primer libro de Roy Orbison publicado en España, Conexión Orbison, de Federico Navarro. En aquel momento, eché un vistazo por encima al volumen y tuve la impresión de que pecaba un poco de ingenuo; no me convenció demasiado, pero lo anoté en mi “wishlist” con la idea de adquirirlo en un futuro, cosa que aún no he hecho. A finales del pasado verano aparecía un segundo trabajo sobre el genial cantante tejano: Roy Orbison: Alma de Rock & Roll, esta vez firmado por Juan Pedro Guerrero y publicado por Editorial Milenio. La nueva propuesta me pareció más prometedora, y me decidí a adquirirla al poco de su publicación. Normalmente devoro las biografías sobre actores y músicos; suelen resultarme enormemente atractivas y adictivas, y esta no ha sido una excepción, y sus cerca de 400 páginas ya han pasado por mis ojos en unos pocos días.

Es el de Guerrero un gran trabajo de documentación y recopilación que, de manera amena, nos cuenta, claro está, la vida del músico al que está dedicado y la de sus allegados, sus éxitos, sus no pocos infortunios, y los altibajos de su magnífica carrera y sus inolvidables éxitos dentro del pop y del rock. El autor parece especialmente interesado en matizar esa especie de leyenda nefasta que rodeó al músico en vida, e incluso insiste en ella después de su muerte, algo que personalmente considero innecesario, pero esto es sólo una cuestión de gusto personal.

Roy Orbison es uno de mis grandes cantantes favoritos desde que comencé a oírle en 1986, en una cinta de casete comprada en el Discoplay que todavía conservo. Su muerte tan sólo dos años después de que entrara por la puerta grande en mi Olimpo musical fue un golpe muy duro para mí. Por fin, casi treinta años después de su marcha, el lector español puede optar, no sólo a una, sino a dos biografías sobre él. Iba siendo hora…

miércoles, 1 de noviembre de 2017

El cine de octubre

Aunque con altibajos, uno de los meses más destacables de 2017 a nivel de visionados cinematográficos, sencillamente porque ha contado con la que es de momento mi película favorita del año junto a –y posiblemente por encima de– La ciudad de las estrellas: me estoy refiriendo a Blade Runner 2049 de Denis Villeneuve, que volví a repetir seis días después de acudir al estreno. Que una película me cautive o me interese tanto como para repetirla tan seguida (aunque la segunda vez fue gratis) creo que ya lo dice todo, aunque detallé un poco más mi opinión sobre ella en la reseña que hice el mes pasado. Pese a lo que pueda parecer, conste que no siento especial simpatía por Ryan Gosling, a pesar de que haya protagonizado mis dos cintas preferidas de año.

El resto de películas de octubre son variopintas tanto en calidad como en género o temática: Darren Aronofsky me sigue pareciendo, sin duda, un director diferente e interesante, y su última y controvertida obra, Madre!, me resulta lo suficientemente interesante durante buena parte de su metraje. Creo que, de haberse comedido su autor y no haber ofrecido el truculento y desbocado final, la película hubiese sido mucho más redonda y destacable.

Lo más flojo del mes llega con El muñeco de nieve de Tomas Alfredson, thriller cliché repetitivo y anodino que no logra salvar ni su atractivo reparto. Thor: Ragnarok, dirigida por Taika Waititi entretiene, pero resulta una fruslería millonaria tan espectacular a nivel visual como vacía de contenido o de carga dramática. La trilogía del superhéroe nunca me ha parecido muy buena, pero en sus inicios prometía algo más. Por desgracia, parece que Marvel está cada vez más decidida a embadurnar de humor pueril sus adaptaciones de cómics, y al tomar esa decisión corren el riesgo de perderme como futuro espectador, pues precisamente lo que busco son películas más serias sobre este subgénero, algo que la productora sólo ha logrado con la saga del Capitán América. También acepto que, seguramente, este tipo de productos están destinados a un público más joven.

Octubre termina con La cordillera. Desde hace algún tiempo sigo la trayectoria de Ricardo Darín, un actor que me parece admirable y que tiene algunas joyas en su filmografía, pero los dos largometrajes suyos que he visto este año (el otro fue Nieve negra) no me han parecido precisamente destacabales. En concreto, esta última película de Santiago Mitre me resulta aburrida, algo pretenciosa y mal estructurada (o estructurada de una manera muy rara), y en general decepcionante.

miércoles, 25 de octubre de 2017

Nos deja Fats Domino

Pues se nos va otro de los fundadores del rock and roll. En un mes bastante pésimo para los amantes de la cultura universal –el pasado viernes perdíamos también a Federico Luppi–, y en el mismo año que Chuck Berry, nos deja ahora Antoine “Fats” Domino a los 89 años, uno de los últimos pioneros del rock que aún seguía con nosotros. Siempre duele despedir a estos grandes, por mucho que uno acepte que es lo natural y que han disfrutado de una larga vida. Adiós, Fats.

jueves, 19 de octubre de 2017

Adiós a Danielle Darrieux


El cine francés perdía el pasado martes a una de sus grandes leyendas: Danielle Darrieux nos dejaba algunos meses después de haber cumplido un siglo redondo de vida, buena parte de ella dedicada a la interpretación. Su carrera comenzó nada menos que en 1931 y la actriz siguió en activo hasta el pasado 2016. Calificarla una trayectoria así de admirable se queda corto.

Y el título es...


Aprovechando ayer el final del rodaje de la película sobre Han Solo, por fin su director, Ron Howard, hizo público su título oficial, y éste no ha podido ser menos original: Solo, simplemente el apellido del contrabandista galáctico, será el nombre con el que se estrenará el próximo spin-off de la saga de Star Wars. Ni qué decir tiene que el título estaba claramente destinado a ser el objetivo de infinidad de memes, cosa que ya se está cumpliendo. Además, ya hay al menos otras siete películas de las últimas décadas con ese nombre, así que en Lucasfilm no han estado muy finos esta vez…. Esperemos, de todas formas, que el largometraje sea algo más acertado y que se cumpla la fecha prevista de estreno, ese clásico 25 de mayo que parece un tanto improbable teniendo en cuenta que los artífices del film sólo tienen siete meses para su posproducción.

lunes, 16 de octubre de 2017

¡Fanzinefilia!

Siempre me gustó escribir y siempre me atrajo el mundo de las editoriales y de las publicaciones. Aunque me llamaba mucho el universo del cine y de la imagen, mi ilusión era poder cursar Periodismo cuando acabara el instituto, pero, cuando esto ocurrió, me encontré con que, ni había obtenido suficiente nota en el selectivo para optar a esta carrera, ni de todas maneras iba a poder permitírmela, pues en aquellos tiempos en la Comunidad Valenciana sólo se podía cursar en un centro privado y muy caro, y la opción de desplazarme a residir a otra provincia era todavía más impensable.

Aunque aquello supuso una gran frustración para mí, mi interés por la redacción no desapareció, y decidí satisfacer aquel ansia colaborando en fanzines y revistas e incluso editando algunos de los primeros. Recientemente me dio por confeccionar una lista de todas estas colaboraciones y escritos (al menos, de los que recuerdo) e intentar recopilarlos para la posteridad.

Etapa escolar (c.1980-1983)
Periódico escolar Altaveu (1981). ¡Mi primer
artículo periodístico!
Ya en mis tiempos de EGB hice mis primeros pinitos en el campo del Periodismo. Durante los últimos años de escuela participé al menos en una ocasión en un periódico escolar que editaba uno de nuestros profesores, don Antonio Aleixandre. Aquella publicación se titulaba Altaveu, y mi aportación a ella fue una sencilla crónica sobre la excursión que nuestro curso hizo a Albarracín en 1981. Mi abuelo, muy orgulloso, la colgó en el interior de la puerta de un armario de su casa y aún sigue allí. No estoy del todo seguro de si volví a participar una segunda vez en aquella simpática iniciativa de nuestro maestro para fomentar la escritura entre el alumnado.

También en mis últimos años de colegio confeccioné un periódico personal cuya única copia compartía con mi círculo de amigos más íntimos, así como un cómic con diversos personajes de mi invención. Al periódico le llamé “Tabarra y Compañía” por la famosa marca de mayonesa, y en él recordaba anécdotas de nuestro entorno en clave de humor y acompañadas por mis propias ilustraciones. Es posible que aún conserve alguna copia por entre mis trastos.

Eddie Cochran y Summertime Blues (1989-1992)
En 1986 llegaron a mi vida el rock and roll de los años 50 y Eddie Cochran. Tan cautivado quedé por la figura de este legendario rockero, que decidí crear un club de fans en torno a él y editar mi primer fanzine, al que le puse el título del mayor éxito del cantante, Summertime Blues.

La publicación, confeccionada a base de fotocopias y recortes –como estaba mandado en la época– duró 8 números, de aparición cuatrimestral entre finales de 1989 y mediados de 1992, cuando decidí abandonar la tarea. La tirada era de 150 ejemplares por número, que pagaba en parte con las suscripciones anuales al club y montaba y grapaba uno por uno. De vez en cuando me encuentro con gente –en persona o en foros– que aún recuerda con cariño aquella modesta contribución mía y me dice lo mucho que la disfrutó. Me han llegado hasta a proponerme reeditarlos (¡y hacer una fiesta!), pero personalmente lo considero una etapa pasada de mi vida y a día de hoy me avergonzaría resucitar algunos de los artículos aparecidos en el fanzine más que otra cosa por su candidez, así que creo que está bien dejarlo como está: como el esfuerzo de un joven entusiasmado con Eddie Cochran y el rock and roll.


2000 Maníacos (1990-1991)
A finales de los años 80, a través de un amigo común, conocí a Manuel Valencia, que acababa de comenzar a publicar 2000 Maníacos, un fanzine centrado sobre todo en el cine fantástico, pasión que compartíamos. Sin embargo, mi propuesta de colaboración se basó en una serie sobre la historia de la literatura de terror y su relación con el 7º Arte. Manuel aceptó la idea, y mis textos aparecieron desde el nº5 al 8 (1990-1991), momento en el que se canceló, al parecer porque no tuvieron muy buena acogida entre los lectores.

Ya no conservo aquellos viejos fanzines. Los vendí en un momento de necesidad, aunque por suerte se pueden encontrar para descargar en la red. 2000 Maníacos sigue publicándose y ha llegado ya a su nº50. ¡Todo un hito!


Ruta 66 (1991-1995)
Durante los primeros 90 colaboré en unas pocas ocasiones con la revista Ruta 66. En concreto, fueron cuatro los textos firmados por mí que sus editores, Ignacio Juliá y Jaime Gonzalo, tuvieron a bien publicarme. Tres de ellos fueron breves aportaciones, y otro un artículo sobre el dúo Carpenters que ocupaba dos páginas, y del que me siento bastante orgulloso a pesar de que, para mi sorpresa, el texto se alteró en varios puntos e incluso se modificó en él mi propia opinión.


The Beatles´ Garden (1995)
Estuve coleccionando este fanzine del Sgt. Beatles Fan Club de Zaragoza durante varios años y llegué a publicar un artículo sobre un breve viaje a Hamburgo que apareció en el nº11 de esta pequeña revista, en 1995. Tres años después también publiqué una breve noticia en su suplemento, The Beatles Globe.

Fantplastic (1998-2005)
En 1998 volví a ponerme a los mandos de una nueva embarcación impresa: Fantplastic, un fanzine semestral en torno a otro de mis grandes hobbies, el modelismo, y, concretamente, dentro de su modalidad fantástica. A partir del nº2 compartí las tareas de edición con mi amigo Enrique B., y en total publicamos 13 números entre 1998 y 2005: del 0 al 10 de la edición regular, un Especial Star Wars, y un número aparte que nos publicó la editorial catalana Gigamesh que iría entre nuestros números 3 y 4. Gigamesh canceló la publicación de Fantplastic tras su primer número, y nosotros decidimos reanudarla donde la habíamos dejado, aunque mejorando bastante su presentación, ahora más cercana a un semi-prozine (¿se dice así?). A partir de ese número, Fantplastic tuvo una tirada de 500 ejemplares, aunque nunca llegó a venderse esa cantidad y todavía conservo bastantes copias de los nº 4-10 que, por cierto, estoy saldando a mitad de precio, si alguien está interesado.

Resulta curioso constatar que ahora se pueden encontrar copias a la venta por mucho más valor del que la revista tuvo inicialmente (¡en Amazon la he encontrado por 24 libras!), y también lo diferente que fue su edición, mucho más seria y profesional gracias al PC y a los programas de maquetación e internet, que la de Summertime Blues diez años antes. ¡El progreso!


Otras colaboraciones (1989-1999)
He colaborado ocasionalmente con otras publicaciones a lo largo de mi vida, más de las que puedo recordar. Algunas de ellas son:
-Acacia nº2 (abril de 1989), revista literaria en uno de cuyos números participé en mi época universitaria. Aunque no se publicó ninguno de los cuentos y artículos que aporté, mi nombre apareció como componente del consejo de redacción.
-Super-Plug: Fanzine de la asociación de músicos Klavija. Varios artículos en su nº1, además de poner nombre a la publicación (c. 1993).
-Morvedre (periódico local, noticia sobre I Concurso de Modelismo Puerto Model, nº 66, feb. 1994, y posiblemente otros artículos sobre club de juegos, c.1992).
-Todo Modelismo (noticia sobre I Concurso de Modelismo Puerto Model, 1994).
-DINA: Publicación del Área de Juventud del Ayto. de Sagunto. Diversos artículos sobre juegos de mesa a finales de los 90.
-Eclipse nº1 (1999). Fanzine heterogéneo (cine y literatura fantásticos, cómic…) creado por los hermanos Carlos y Javier Arnau, paisanos míos, en el que publiqué un relato.
-El económico y otros periódicos locales. Artículo en la sección de participación ciudadana sobre el 10º aniversario del cierre del Cine Oma (2007). Fotografía del mismo cine y con el mismo motivo incluida en otro periódico local. Debo tener todos estos recortes por algún lado. Iré ampliando la información conforme los encuentre.

Blogs (2010- )
Mi ansia editorial se ha visto más o menos satisfecha en los últimos años por lo que podríamos considerar en cierto modo la versión virtual de los fanzines, los blogs. He creado varios y participado en algunos más:
-El Castillo de Lord Ruthwen (2010- ): Este que estáis leyendo ahora mismo. Centrado sobre todo en el cine, pero con cabida para las muchas otras cosas que me interesan: literatura, música, modelismo, incluso algún despotrique político cuando no me puedo aguantar más. Llegué a cerrarlo durante unos meses en 2016 porque andaba falto de interés e inspiración, pero finalmente decidí continuarlo aunque fuera para publicar apuntes breves. El pseudónimo de Lord Ruthwen, por cierto, está sacado del cuento de Polidori El vampiro. En traducciones más modernas, el nombre del personaje aparece como Ruthven, pero en la primera edición que leí utilizaba la “w” y así preferí que apareciera.
-Web oficial en castellano de Ray Harryhausen (2010-2017): Hace siete años fui autorizado por la Ray & Diana Harryhausen Foundation a traducir la web oficial del genio del stop-motion. Como mis conocimientos informáticos son limitados, le di forma de un blog, procurando ser lo más fiel posible al formato del sitio web original. Recientemente la fundación decidió retirarla de internet porque tienen una nueva página.
-La ludoteca de Lord Ruthwen (2011- ): Blog sobre una de mis grandes pasiones, los juegos de tablero. En un principio comencé a escribir sobre ellos en El castillo…, pero finalmente decidí dedicarles un espacio exclusivo. También lo abandoné durante casi un año entre 2016 y 2017. He reanudado los posts, pero con bastante tranquilidad.
-The Mystic Bubble (2015- ): blog de mi amigo Jonathan Striker cuyos platos fuertes son el cine fantástico y el cómic. Por invitación suya, colaboro en él periódicamente, muchas veces con los mismos artículos que publico en El castillo…

¡Y mi libro! (2017)
En estos momentos me encuentro inmerso en la revisión de Cuentos sombríos, mi publicación más laboriosa y ambiciosa. Se trata de una recopilación de relatos fantásticos que voy a autopublicarme a través de la editorial Círculo Rojo y que espero tener lista entre finales de este mes y principios del siguiente. He creado un blog para el libro en el que doy más detalles sobre él:
http://cuentossombrioslibro.blogspot.com.es

domingo, 15 de octubre de 2017

París puede esperar

Primer largometraje dramático de Eleanor Coppola, esposa del legendario Francis Ford, que se estrena en este campo a los 80 años. La sencilla propuesta, en un tono casi intimista, es un viaje en coche por Francia que realizan la esposa de un productor de cine estadounidense y el socio de éste, y que tiene como destino París, pero con numerosas paradas para conocer la gastronomía, los museos y los monumentos de las ciudades por las que van pasando mientras la relación entre los dos viajeros se va estrechando peligrosamente.

Diane Lane fue uno de mis grandes amores cinéfilos de mi juventud –una de las pocas rivales que tenía Michelle Pfeiffer– y, aunque no he seguido fielmente su carrera en los últimos años, nunca he dejado de reencontrarme con ella en las pantallas con cierta frecuencia. Con más de medio siglo acuestas, me alegra comprobar que sigue siendo una mujer con un enorme encanto y una soberbia actriz, como demuestra en esta película claramente pensada para su lucimiento, eso sin menospreciar el papel de su compañero de reparto, Arnaud Viard, que le anda a la zaga.

martes, 10 de octubre de 2017

Póster y tráiler de Los últimos jedi

Mucho se están haciendo de rogar Disney y Lucasfilm a la hora de adelantar nuevo material de sus últimas películas de Star Wars. Ya ocurrió el año pasado con Rogue One, y está pasando en este 2017 con Los últimos jedi y el spin-off de Han Solo. De este último film –que en teoría se estrena en mayo, aunque me parece dudoso– apenas hemos tenido unas pocas fotos y vídeos del rodaje, nada de ello muy revelador; ni siquiera una imagen oficial del nuevo actor que interpreta al legendario contrabandista, mucho menos el título definitivo del largometraje. Del Episodio VIII pudimos ver el consabido teaser trailer hace unos meses, y después algunas imágenes de la película aparecidas en diversas publicaciones y de su merchandising –curioso que lleguemos a conocer vehículos y personajes de esta forma antes de ver a los “verdaderos”–. Entre todo esto, hemos sabido que los directores originales de la película de Han Solo (Chris Miller y Phil Lord) han sido sustituidos por el muy comercial Ron Howard, y otro tanto ha pasado con el que iba a ser el director del Episodio IX, Colin Trevorrow, cuyo puesto asume ahora J.J. Abrams. Asusta la terrible maquinaria que hay detrás de todas estas producciones, aunque curiosamente ya desde un principio me pareció que los tres directores iniciales de estas próximas películas eran un desacierto, así que parece que me hayan escuchado…

Hoy por fin llegan el póster oficial y el tráiler de Los últimos jedi de Rian Johnson, cuando ya quedan poco más de dos meses para su estreno mundial el próximo 15 de diciembre. El último no es, como cabría de esperar, muy esclarecedor, ya que, por supuesto, su montaje puede llevar intencionadamente a engaño a la hora de interpretar sus imágenes, centradas en los principales protagonistas de la nueva trilogía, Rey y Kylo Ren. Dichas imágenes, como siempre, cautivadoras, pero queda esperar al día 15 de diciembre para ver si Lucasfilm no nos vende un remake de El imperio contraataca (como parece por esa batalla de AT-ATs) y nos ofrece algo más original y arriesgado que el Episodio VII…



domingo, 8 de octubre de 2017

Blade Runner 2049

Cuando una película que es única tiene una secuela deja de ser única. Todo lo que se nos cuente en la continuación que repercuta inversamente en la primera parte, como detalles de los personajes y secretos de la trama, por desgracia, va a influir en los nuevos visionados de ésta, no importa cuánto nos empeñemos en separar ambos films e incluso hasta que reneguemos de la secuela. Por eso ya cuando se anunció Blade Runner 2049, un servidor se llevó las manos a la cabeza, más aún conociendo los continuos desatinos y despropósitos fílmicos con los que Ridley Scott –quien se aferra a sus dos únicos éxitos cinematográficos con una obstinación que da vergüenza ajena– nos ha obsequiado desde hace años (montajes y remontajes de Blade Runner, precuelas de Alien, etc)

Por fin llega la fecha del estreno de la cinta a la que tanto me oponía: 6/10 (no es casualidad el día elegido y hasta tiene cierto sentido en la película) y, por supuesto, pese a mis reticencias, estoy dispuesto y hasta interesado en verla, sobre todo porque la dirige alguien que me está gustando bastante en los últimos años y que me inspira cierta confianza: un artesano tan eficaz como el canadiense Denis Villeneuve. Hay que dar gracias de que no haya sido el inefable Scott el que se haya puesto a los mandos del rodaje y haya dejado los puestos de director y de guionista a personas más competentes que él.

Por todo lo expuesto, asisto al visionado de Blade Runner 2049 con algo de miedo, un poco agarrado a la butaca temiéndome que, de repente, me destruyan una de las películas esenciales en mi vida, pero, al final, tengo que admitir que salgo del cine tras las dos horas y tres cuartos de metraje del estreno bastante convencido, con buen sabor de boca, dándole vueltas a la cabeza y sopesando algunos de los giros de la trama y parte de las escenas, en mi caso señal inequívoca de que un film me ha calado. Al final, y en resumen, pese a que las situaciones y elementos del guion no tienen mucho de novedoso y las hemos visto en docenas de otros films, la película me fascina (de nuevo hay que recordar aquello tan repetido de que lo importante no es lo que se cuenta, sino cómo se cuenta, pues ser original en una historia a estas alturas parece harto complicado). La dirección artística, la fotografía y los efectos especiales son impecables, los decorados en ese futuro tan sucio, oscuro y deprimente (parte de ellos remiten claramente al film original del 82, otros son más abiertos e iluminados) resultan evocadores y atrapan, y la banda sonora de Benjamin Wallfisch y Hans Zimmer ayuda no poco a potenciar la ambientación. El internacional reparto en general es acertado, si bien la presencia de Harrison Ford es más anecdótica que otra cosa y un obvio reclamo para los fans del Blade Runner de Scott, y quizá otro actor más expresivo que Ryan Gosling (“Ni siquiera sonríes”, le observa un personaje en la película) hubiera sido preferible. A destacar la siempre espléndida presencia de Robin Wright, el cautivador elenco femenino en general y la aparición de algunos personajes de la película original (sólo me rechina un poco el que interpreta Jaerd Leto). Hasta, como es habitual en muchas obras del género, es fácil extraer su parte de denuncia social (claramente una crítica a la diferencia de clases, estando la trabajadora y explotada representada por los replicantes), que invariablemente suele pasar inadvertida por el espectador medio

En fin, si antes de ver la cinta reseñada pensaba que Blade Runner no necesitaba secuela porque perdería esa condición de única que comentaba al principio de esta reseña, después de verla sigo reafirmándome en la idea, pero, al menos, ya que no está en manos del espectador normal el decidir si se filman o no estas continuaciones, toca alegrarse de que esta del clásico de ciencia ficción haya sido muy, muy digna, sin duda lo mejor que ha dado el fantástico este año y también una de las mejores películas que he visto en 2017, curiosamente a punto de llegar a la fecha en la que transcurría la película de hace 35 años…

viernes, 6 de octubre de 2017

Adiós a la web oficial en castellano de Ray Harryhausen


Hace siete años tuve el placer de traducir al castellano, con el permiso pertinente, la web oficial de Ray Harryhausen. Hoy, la Ray & Diana Harryhausen Foundation me ha pedido que la retire de internet, puesto que la original también ha sido retirada y la organización tiene ahora un nuevo sitio web, www.rayharryhausen.com, centrado en sus actividades para promocionar el trabajo del genio del stop-motion y que, sorprendentemente, no dispone de apartados con la biografía ni la filmografía del Maestro, como si la había –y con gran detalle– en la anterior. Esperemos que esta importante omisión sea resuelta en breve, o que la fundación nos ofrezca pronto otra página que sustituya a la original, muy rica en contenido para aquellos que deseaban saber más sobre la vida y obra de Ray. Retiraré la versión en castellano este fin de semana, así que aprovechad para echarle un último vistazo si queréis…

martes, 3 de octubre de 2017

La Biblioteca de Carfax

Estuve considerando diversos títulos para mi libro hasta decantarme por el que finalmente elegí: Cuentos sombríos. Buscaba algo sencillo que resumiera el tono más o menos general y el nexo común que unía mis historias, y el adjetivo “sombrío”, tanto en el sentido de lúgubre u oscuro, como de melancólico, me pareció perfecto. Lo primero que hice tras decidirme por él fue buscar en internet si había ya algún otro libro con idéntico nombre; era un término tan frecuente que me pareció que sería muy posible, aunque de todas formas no pensaba cambiarlo ya. Sin embargo, me sorprendió no encontrar nada actualmente publicado con ese título.

Pero, lo que son las cosas: haciendo una búsqueda en Google el pasado mes de septiembre di con un nuevo volumen de inmediata aparición que se titulaba curiosamente Relatos sombríos, una recopilación de historias de la escritora inglesa Edith Nesbit que incluía una titulada La sombra, como también se llama uno de mis cuentos. Me picó la curiosidad, tiré del hilo y llegué a la página de La biblioteca de Carfax

Tras esta marca comercial, que alude claramente a la obra más clásica de Bram Stoker, nos encontramos con una nueva editorial nacional que ha comenzado a publicar este año y que ha escogido como temática principal la literatura de terror, tanto moderna como clásica, y que, de momento, lleva ya cuatro interesantes libros publicados en este 2017: Las ratas de James Herbert, el folletín Sweeney Todd, el collar de perlas de James M. Rymer, Experimental Film de Gemma Files y el ya mencionado Relatos sombríos. En breve aparecerá otra recopilación de historias cortas también de una autora clásica británica, Amelia B. Edwards, El carruaje fantasma y otras historias sobrenaturales y la novela La creación de Gabriel Davenport, de Beverley Lee.

Tengo ya en mis manos el último volumen publicado por La Biblioteca de Carfax, el de relatos de Edith Nesbit, y me han gustado mucho tanto el contenido como la presentación del libro, un cómodo formato de 13 x 20 tan manejable como agradable (¡soy de los que consideran también el tacto y hasta el olor de un libro cuando lo compran!). De las ilustraciones de los títulos aparecidos hasta ahora se ha ocupado Rafael Martín.

Esta joven editorial tiene una importante lucha por delante para abrirse paso en un mercado en el que existen titanes como Valdemar o competencia más reciente como Pulpture, pero su sugestiva oferta y sus aceptables precios (entre 16 y 22 euros por referencia) hacen que sea una opción más que tentadora y, por lo demás, perfectamente compatible con otras empresas del ramo. Personalmente estoy bastante interesado en seguirla e incluso me voy a proponer como reto abordar algunas de sus publicaciones que, en principio, se alejan un poco de mis lecturas más habituales dentro de la temática fantástico-terrorífica (o sea, las novelas y relatos más modernos).

¡Mucha suerte a La Biblioteca de Carfax!

viernes, 29 de septiembre de 2017

El cine de septiembre


Mejora un poco la calidad de lo visionado este mes en pantalla grande, cosa nada difícil habida cuenta del pésimo nivel de la mayoría de películas que vi en agosto. Para variar de tanto blockbuster hollywoodiense, empezamos con una española, La niebla y la doncella, de Andrés M. Koppel, que me resulta lo suficientemente entretenida y un respiro tras los penosos títulos vistos en las semanas previas.

A It de Andrés Muschietti acudo con cierta reticencia, que descubro era en vano, pues salgo sorprendido de su visionado, rememoro los tiempos ya muy lejanos en los que leía a Stephen King y veía las adaptaciones de sus novelas, y constato que es aún posible hacer cine de terror comercial medio decente. Además, creo que me han atrapado con eso del remember 80s (¡no a nivel musical!).

El resto de películas del mes me exigen desplazarme a otras localidades: estaba empeñado en ver Los misteriosos asesinatos de Limehouse, de Juan Carlos Medina por lo mucho que admiro a su actor principal, Bill Nighy, y por su ambientación en el Londres de finales del siglo XIX que tanto me fascina, pero salgo decepcionado de una cinta que encuentra un tanto insípida y con un ritmo y una estructura algo desatinados, quizá por pretender recrear demasiado fielmente la novela en que se basa. Esta película, al parecer de estreno limitado a nivel nacional, acudo a verla a los Aragó Cinemas, mi segunda visita al establecimiento tras su reapertura. Curiosamente tengo una nueva cita con los mismos cines a la semana siguiente para ver El resplandor de Stanley Kubrick, cuya proyección se ha conseguido mediante un evento youfeelm, pero al final no asisto a ella pese a haber comprado la entrada. No me importa esta pequeña pérdida económica y me alegra haber contribuido a que se reponga en un cine este clásico de los 80.

El mes acaba con Churchill, de  Jonathan Teplitzky, que ya comenté brevemente en un post de hace unos días. Brian Cox es otro actor al que admiro desde hace años y que nuevamente vuelve a brillar en este papel del Primer Ministro inglés. No sólo la mejor película del mes para mí, sino también una de las mejores de lo que llevamos de año, aunque curiosamente me tocó verla totalmente solo en una de las espaciosas salas de los Kinépolis.

miércoles, 27 de septiembre de 2017

Annihilation: Natalie vuelve al fantástico

Knight of Cups, A Tale of Love and Darkness, Planetarium y Song to Song. No una, ni dos, ni tres: cuatro han sido las películas protagonizadas por Natalie Portman estrenadas en los dos últimos años que los fans nos hemos quedado esperando que llegaran a este nuestro culturalmente subdesarrollado país. Han llegado a naciones que supondríamos menos avanzadas que la nuestra o mucho más pequeñas y recónditas, pero no a España (exceptuando el breve estreno de la segunda cinta citada en un festival catalán). Por no llegar, no lo han hecho ni en formato doméstico, porque un servidor hubiera estado atento para hacerse al menos con el DVD de rigor, pero ni eso.

La explicación me parece obvia: cada vez se estrenan menos películas aquí. Las desacertadas decisiones de nuestros gobernantes para con el cine (como subir el IVA cultural) han hecho mucho daño a las salas de proyección y a la distribución fílmica. Quizá por eso, en los últimos tiempos básicamente sólo se estrenan películas muy comerciales, quedando relegada cualquier cinta que se aleje del cliché hollywoodiense a circuitos muy modestos y no siempre accesibles. Natalie, en sus últimos años, ha apostado por un cine más personal, alejándose del gran espectáculo popular que en otras ocasiones ha alternado con películas más “serias”, y así, por estos lares no hemos podido ver ni sus dos trabajos con Terrence Malick, ni la película que ella dirigió, ni el largometraje que realizó en Francia con Rebecca Zlotowski. Solamente La venganza de Jane y Jackie han alcanzado los cines españoles en 2016 y 2017 respectivamente, y, de nuevo, ha sido de forma muy discreta, limitándose básicamente su proyección a las capitales.

Por suerte, y por fin, en estas últimas semanas hemos tenido confirmación de que el próximo 23 de febrero, y coincidiendo con el estreno mundial, tendremos en los cines patrios el nuevo trabajo de nuestra israelí favorita: Annihilation de Alex Garland, muy de moda ahora tras su primera película hace cuatro años, Ex_Machina. El director vuelve a reincidir en el género que le hizo saltar a la fama, la ciencia ficción, adaptando una novela de Jeff VanderMeer que personalmente desconozco. El largometraje también supone el regreso de Natalie Portman al fantástico, un género del que ha sido habitual en otras épocas, antes de centrarse más en el drama, y en el cual para mí ha interpretado uno de sus grandes papeles, el que hizo en V de Vendetta.

Por otro lado, otra buena noticia sobre la actriz, pues en octubre se reedita en DVD y BluRay su primera película, aquella en la que, siendo una muchachita, ya nos robó el corazón: León, el profesional. ¡A ver si dura la racha y podemos disfrutar más de ella! De momento, tenemos ya disponible el tráiler de Annihilation:


lunes, 25 de septiembre de 2017

Churchill

El legendario Primer Ministro británico está de moda en el cine, pues dos son los proyectos que sobre él llegan este año a la gran pantalla: Churchill de  Jonathan Teplitzky, que se acaba de estrenar en nuestro país, y Darkest Hour de Joe Wright (ridículamente traducido como El instante más oscuro), que llegará a España el próximo enero. A falta de ver el trabajo de Gary Oldman encarnando al gran estadista en esta última película, hay que decir que Brian Cox le deja un listón muy alto a su compatriota en la primera cinta citada, que se centra exactamente en los días inmediatamente anteriores al Desembarco de Normandía, y en el dilema de Sir Winston, traumatizado por las matanzas que presenció en la I Guerra Mundial, y que no quiere que se repitan de nuevo, a la hora de aceptar que se lleve a cabo la famosa Operación Overlord

The Sinner

Una mujer joven, casada, con un hijo, y que lleva una vida aparentemente normal, mata un día en la playa, delante de todo el mundo, a un hombre al que dice no conocer. El caso no tiene dudas para la ley, que se propone castigarla severamente. Pero un detective se interesa por la chica e intuye que hay algún oscuro y esquivo secreto tras aquel acto homicida, y se obstina en sacarlo a la luz…

Es la sencilla propuesta de The Sinner, una serie de ocho capítulos de 45 minutos de duración cada uno que acaba de emitir la cadena USA Networks en la que brillan en sus papeles protagonistas Jessica Biel (también coproductora) y Bill Pullman. Hace años que soy seguidor de la actriz, que últimamente está demostrando que es algo más que una cara bonita y parece estar alejándose del circuito cinematográfico comercial para participar en propuestas más arriesgadas e interesantes como La verdad sobre Emanuel, Unidas por la sangre o El cuchillo, por citar algunos de los últimos largometrajes suyos que he visto.

Sin ser –pese a lo que pueda parecer por mis últimas entradas– ni mucho menos un serie-adicto, sí que me gusta seguir algunas de vez en cuando, especialmente si son cortas y cerradas como esta, porque aquellas que se extienden varias temporadas invariablemente acaban decayendo incluso hasta el ridículo o la contradicción.

jueves, 21 de septiembre de 2017

¡Que se acaba!

Me alegra comunicaros que la campaña para publicar mi libro Cuentos sombríos  ha sido todo un éxito –dentro de la humildad del proyecto–, y en estos momentos se han prevendido 55 de los 75 ejemplares de los que consta la tirada. Esto quiere decir que ya sólo quedan libres 20 copias, y después se acabó.

Si os interesa reservarlo o queréis ampliar información, podéis hacerlo en el blog que he creado para esta iniciativa:

lunes, 18 de septiembre de 2017

La escoba espacial (Quark)

Guardaba un cariñoso recuerdo del visionado de La escoba espacial en mis años infantiles y siempre había sentido la tentación de revisitarla. Era poco lo que recordaba de ella, básicamente que la protagonizaba Richard Benjamin, que había un personaje llamado Palindrón, al que no le ponía cara y, muy remotamente, la nave principal.

En estas últimas semanas del verano he aprovechado por fin para ver la serie, que encontré por internet con calidad regular. Por desgracia, parece que en nuestro país no se ha editado en DVD, como sí ha ocurrido en el extranjero.

Creada por Buck Henry, el artífice de la legendaria Superagente 86, su título original era Quark, y el episodio piloto se estrenó en mayo de 1977, aunque hubo que esperar casi un año para que llegaran los demás capítulos, un total de ocho con el inicial que conformaron la única temporada de este espacio televisivo. En España la pudimos disfrutar en 1980.

La escoba espacial se inspiraba claramente en seriales clásicos de ciencia ficción como Buck Rogers, Flash Gordon y, por supuestísimo, Star Trek, aunque también añadía elementos y guiños a películas como 2001 o La guerra de las galaxias, pero todo ello en clave de humor, pues la disparatada tripulación protagonista tenía como principal cometido recoger la basura del espacio. Por suerte, La Cabeza, el líder de las Galaxias Unidas, a través de su funcionario Palindrome, adjudicaba a esta singular pandilla otros cometidos más audaces.

Además de al capitán Quark, encontrábamos a los controles de esta escoba espacial a las dos Bettys, ambas enamoradas de su superior y una clonada de la otra –aunque nunca se ponían de acuerdo en quién era la original–, a Gene/Jean, un transgénero que pasaba por momentos de ser un aguerrido astronauta a una delicada damisela, a Ficus, un flemático y cerebral vegetal (claro sosias del Dr. Spock), y a Andy, un robot cobardica. En el primer episodio, antes de ser sustituido por el antepenúltimo personaje nombrado, aparecía el Dr. Mudd como miembro de la tripulación, pero fue su única intervención.

Es imposible no ver esta serie sin una sonrisa por lo entrañable que se hace todo lo añejo y por lo sencillos y graciosos que hoy día resultan sus desfasados efectos especiales y decorados. Qué curioso comprobar a veces lo que se distorsionan los recuerdos que se tienen de algo tan lejano al volver a reencontrarse con él precisamente por eso, por lo que cambian las cosas con el paso del tiempo.

Imagino que la serie no debió de tener un gran éxito al no gozar de continuación. Esa única y breve temporada era otro dato que no recordaba, y tenía la sensación de que había durado más. Aún con todo, en mí al menos consiguió dejar su huella como espectador… 

domingo, 17 de septiembre de 2017

Harry Dean Stanton

Hay personas que parecen incombustibles, que siempre van a estar ahí, pero no: al final, todo se acaba. El legendario Harry Dean Stanton nos dejaba el pasado viernes 15 a la respetable edad de 91 años. De figura desgarbada, aspecto desaliñado y rostro demacrado y vulgar, su físico atípico, alejado del canon del galán cinematográfico, no le impidió conformar una flamante carrera que comenzó en los años 50 y terminó en este 2017 tras casi dos centenares de interpretaciones. Se inició sobre todo en la pequeña pantalla, y no fue hasta los años 70 cuando se decantó más enégicamente por la grande. Este mismo año le hemos podido ver en Twin Peaks, pero su participación en la serie de David Lynch tan sólo fue el colofón de una inmensa y envidiable trayectoria en la que figura hitos como Los violentos de Kelly, Pat Garrett y Billy the Kid, El padrino: parte II, Alien, Corazonada, Paris, Texas o La milla verde, que muestran su capacidad para en integrarse en los más variados géneros cinematográficos.

viernes, 15 de septiembre de 2017

Nos deja Basil Gogos

A pesar de su inmenso currículum como pintor e ilustrador, es posible que al gran público no le suene el nombre de Basil Gogos. Pero, a muchos amantes del cine fantástico, especialmente a aquellos que ya tenemos cierta edad, el trabajo de este hombre sin duda nos dejó huella. Y es que Gogos se encargó de las portadas de la legendaria revista de Forrest J. Ackermann Famous Monsters of Filmland –que tuvo brevemente edición española– durante cerca de medio centenar de números entre las décadas de los 60 y los 70.

Gogos, nacido en Egipto, pero de origen griego y afincado en EE.UU., prestó también su talento a las portadas de cómics clásicos como Creepy, Eerie o The Spirit, pósters de películas, e incluso CDs de conocidos grupos y cantantes de rock.

El artista nos dejó ayer 14 de septiembre a los 68 años.

Algunas de las portadas de Gogos para Famous Monsters... ¡Este hombre nos hizo amar a los monstruos!

miércoles, 6 de septiembre de 2017

El regreso de Twin Peaks

Hay una tenue línea, tan difícil de definir como caprichosa, que separa la excentricidad, a veces incluso la simple majadería, de la genialidad. Y esa línea a menudo la deciden el público, la industria y/o el marketing. Una persona puede ser un chalado o un freak para los que le rodean hasta que, de alguna forma, su originalidad o su supuesto y particular talento es reconocido y aceptado universalmente. En ese mismo momento, un “rarito” pasa a ser adorado por medio mundo y se convierte en una figura de culto dentro de su campo, sea artístico o de cualquier otro tipo. La historia está plagada de muchos de estos casos.

No sé exactamente en qué lado de esa línea se encuentra David Lynch, y no niego que sea un hombre de cierto ingenio y habilidad, pero para mí es claramente un director sobrevalorado que ha impuesto una visión personalísima y, por ello, cómo no, auténtica, atípica y rompedora, sobre la forma de hacer cine y televisión. Lynch ha conseguido que su universo sea aceptado por una legión de seguidores que le han encumbrado como una de las grandes personalidades tras la cámara de nuestra época. Sin querer despojarle de todo su mérito, para mí esta visión del artista es exagerada. Es algo que ya había constatado hace tiempo, pero que final y definitivamente confirmo tras el visionado de esta nueva, tercera temporada de Twin Peaks, que llega a la pequeña pantalla veintiséis años después de la serie original.

Nunca fui un fan empedernido de este espacio creado por Lynch y Mark Frost. La vi en su momento, le encontré aspectos interesantes, pero no me acabó de cuadrar aquella mezcla de thriller sombrío, parcialmente fantástico, con esos toques de humor surrealista y absurdo que la serie comenzó a exhibir sobre todo en su segunda temporada. Aun con todo, la nostalgia y la curiosidad me arrastran a ver esta nueva tanda de 18 capítulos que nos llega en 2017.

Acabada la temporada, hay que decir que poco tiene que ver con la serie que le dio pie; a decir verdad, ni siquiera aparece mucho la población que le da título. Reaparecen muchos de los actores originales, algunos muy brevemente, e intervienen muchos otros nuevos (grandísimo reparto plagado de conocidas estrellas de la pantalla), pero Lynch, que dirige todos los capítulos y parece tener total libertad para su trabajo, se desboca, da rienda suelta a todas sus obsesiones e intereses personales, quizá demasiado desmedidamente. El resultado son dieciocho horas de serial plagado de situaciones disparatadas, personajes demenciales y largas e innecesarias escenas para contar una historia poco explícita que se podía probablemente haber contado en la mitad de ese tiempo. Y, como colofón, un número musical bastante gratuito y normalmente aburrido al final de cada episodio para que el director pueda exhibir a los grupos que promociona.

Visto lo visto, prefiero quedarme con el recuerdo del Twin Peaks original y más bien olvidarme de esta innecesaria secuela, que tiene sus momentos, pero que en conjunto no logra convencerme, y que casi me da igual que tenga a su vez continuación, porque no estoy muy seguro de que vaya a abordarla, llegado el caso.